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Este domingo en el majestuoso e histórico estadio Santiago Bernabeu se agregó una línea más en la historia de los clásicos entre dos de los mejores equipos del Mundo: Real Madrid y Barcelona. Después de jugarse los cuartos de final de la Champions League, ambos equipos con diferentes rumbos entraron al campo de batalla para deleitarnos con su juego. El resultado del partido podía dividir un poco el trámite de lo poco que queda de liga y se jugaban una carta muy importante.

Los primeros 15 minutos comenzaron con un Madrid presionando arriba, mientras el Barcelona se veía algo deslucido y con dudas, sin embargo, de la mano de Messi se fue asentando poco a poco el juego del equipo azulgrana. Pasando al minuto 20 se vino la primera polémica del partido: un codazo intencional de Marcelo a Messi que daba para expulsión pero el referí no le dio importancia a pesar del sangrado del argentino.

Al minuto 28 Casemiro le da la victoria parcial tras un tiro de Ramos que aprovecha en una segunda jugada a pase por la izquierda de Marcelo. Cuando parecía que se complicaba la jornada para el Barcelona, un golazo antológico de Messi empata el clásico. El primer tiempo fue emocionante y vibrante. Definitivamente el mejor partido del mundo.

El segundo tiempo fue más vibrante aún.

Barcelona salió a arrollar al conjunto merengue y poco a poco fue controlando el partido. Luego de un ida y vuelta apasionante con intervenciones de ambos equipos y colocando a los arqueros como figuras, Iván Rakitic saca de la galera un golazo al minuto 73 que parecía sellar el partido.

La noche se le venía al Madrid con la expulsión de Sergio Ramos al 77, pero un protagonista inesperado apareció: James Rodríguez, ingresado al campo en el minuto 80, crea una jugada de toca y dame para aparecer de imprevisto en el área y batir a Ter Stegen. Minuto 85 y lo que parecía un triunfo del Barcelona, terminaba con un empate con sabor a victoria para el Madrid.

El Madrid sintió el furor del Santiago Bernabéu y salió a darlo vuelta, pero una contra al minuto 92 de Sergi Roberto para un golazo de Messi amargó la noche merengue y le dio más emoción a la liga.  Un 3-2 para el Barcelona que lo pone de colíder con el Real Madrid pero los merengues con un partido pendiente por jugar.

El Dato del partido: Casemiro mereció la segunda tarjeta.

El dato histórico: Messi se convirtió en el máximo goleador de los clásicos con 23 anotaciones.

Escrito por: Oscar Barraza Tiburones FC